El propóleo: Propiedades y aplicaciones.
El propóleo o própolis se refiere a algunas sustancias gomosas y resinosas que, segregadas por la corteza y yemas de algunas plantas, son procesadas con secreciones glandulares de las abejas hasta conseguir el producto final, el propóleo. En la colmena tiene diferentes funciones como pegar las partes móviles o rompibles que puedan caer, o evitar posibles infecciones en la colmena constituyendo una especie de barrera.
El uso del propólis viene de antaño, hay documentación de que en el antiguo egipto los sacerdotes ya lo utilizaban en forma de cremas, ungüentos y bálsamos curativos.
En la actualidad el propóleo se utiliza en enfermedades infeciosas y es considerado como el antibiótico natural por excelencia.
Se muestra especialmente activo sobre determinados microbios habituales de la infección como los estafilococos o los estreptococos, frente a hongos como Candida albicans que contaminan piel y mucosas, pero además tiene una excelente acción antiinflamatoria, cicatrizante, anestésica y activadora de los mecanismos inmunológicos.
Resumiendo las propiedades del propóleo son las siguientes:
Antiséptico
Antimicótico
Anestésico
Antiinflamatorio
Cicatrizante
Inmunoestimulante
Las aplicaciones del propóleo son:
- afecciones respiratorias: resfriado, tos, irritación de garganta, inflamación de amígdalas, sinusitis, …
- afecciones bucales: aftas, gingivitis, piorrea, glositis, dolor tras extracción de piezas dentales, llagas, muguet, …
- afecciones digestivas: frente a la bacteria Helicobacter pylori, gastritis, colitis, …
- afecciones genitourinarias: como Candida albicans y Trichomonas vaginalis.
- Afecciones dermatológicas: forúnculos, acné, sabañones, grietas, úlceras, callosidades, eczemas, …
Maria Teresa Escurriola Felip
|