APOLO --- AFRODITA
TRATAMIENTO DE LA IMPOTENCIA.
Los últimos avances en el tratamiento da la impotencia van encaminados a reforzar la respuesta natural del cuerpo ante el estímulo sexual. Existen algunos nutrientes que se comportan como eficaces alternativas para aumentar el deseo sexual y favorecer el proceso de la erección: Los aminoácidos L-arginina y L-citrulina contribuyen a favorecer el flujo sanguineo que conduce a la erección; el policosanol, una mezcla natural de alcoholes aislada y purificada a partir de la cera de la caña de azúcar es otro de los hallazgos más relevantes para mejorar la circulación sanguinea, y por tanto, la calidad de las relaciones sexuales. El zinc y la vitamina E se precisan para la producción adecuada y el buen funcionamiento de las hormonas sexuales, y plantas como el Ginseng, el Ginkgo biloba, la Zarzaparrilla, la Azufaifa, la Canela, el Regaliz y el Romero contribuyen a potenciar el deseo sexual y mejoran la circulación sanguinea de la zona genital.
En la mayoría de los casos las alteraciones de la erección tienen un origen orgánico, es decir, alteraciones físicas a consecuencia de un mal funcionamiento del sistema nervioso o de los vasos sanguineos que controlan el flujo de sangre al pene. Así, se consideran factores de riesgo que predisponen a padecer esta disfunción sexual las hiperlipidemias , la diabetes, el hábito de fumar,la hipertensión arterial, la insuficiencia renal o el consumo de ciertos medicamentos. Aunque también existe un porcentaje de casos donde la impotencia se debe a factores psicológicos.
MEJORAS PARA LA VIDA SEXUAL FEMENINA.
La búsqueda de soluciones a los problemas de la sexualidad femenina está empezando a dar sus frutos. Actualmente se recalca la importancia de una correcta alimentación para mejorar la vida sexual femenina. Diversos estudios han confirmado el efecto de los complementos alimenticios en lo relativo a la excitación sexual. Nutrientes como las vitaminas A, E, C y B, los betacarotenos y los ácidos grasos esnciales han sido objeto de estudio a este respecto. Determinadas plantas como la Zarzaparrilla, la Azufaifa, la Canela, el Regaliz, el Romero y el Ginkgo biloba entre otras, se comportan como reconstituyentes, euforizantes y vigorizantes, aumentando el deseo sexual y mejorando la vascularización de los órganos genitales femeninos.
TRASTORNOS DEL ORGANISMO.
Los trastornos del organismo se refieren al retraso o ausencia del orgasmo después de una fase de excitación sexual normal. Se estima que lo padecen aproximadamente un 30% de las mujeres y un 5% de los hombres.
En los hombres, los principales problemas en referencia al orgasmo son la inhibición del mismo y la eyaculación precoz.
La disfunción orgásmica, tanto en mujeres como en hombres, puede deberse a causas fisiológicas o como efecto secundario de determinados medicamentos; pero la causa más extendida y quizá una de las más fáciles de erradicar por la propia voluntad es el estrés.
ELASTICIDAD Y LUBRIFICACIÓN.
Para mejorar la elasticidad y lubrificación de la zona vaginal conviene reforzar la dieta con nutrientes que regulen las alteraciones hormonales como son los ácidos gasos esenciales contenidos en las semillas de Onagra y Borraja, y las isoflavonas de soja. Los betacarotenos, la Vitamina E, aminoácidos como la L-arginina y plantas como la Maca, la Canela, el Regaliz y el Ginkgo biloba contribuyen a mantener en buen estado la mucosa vaginal mitigando las molestias que pueden aparecer durante la relación sexual.
Los cambios fisiolócicos en la mujer están estrechamente relacionados con los cambios hormonales. Dado que con la edad disminuyen los niveles hormonales en la mujer, la incidencia de estos trastornos es mayor a medida que se envejece. Sin duda, llevar una vida sana, practicar ejercicio físico y seguir una dieta equilibrada són condiciones básicas para aconseguir una armonía física y emocional que nos permita disfrutar de una sexualidad saludable y satisfactoria.
Una correcta nutrición es importante para que todos los procesos fisiológicos, entre ellos la respuesta sexual, se realicen de manera satisfactoria. En este sentido, diversos estudios han demostrado que los desequilibrios nutricionales pueden influir negativamente sobre la sexualidad de mujeres y hombres. Por eso, recurrir a coadyuvantes de la dieta puede ayudarnos, de forma natural, a conseguir una buena tonacidad corporal y anímica que mejore la calidad de las relaciones sexuales. No hay que olvidar que una correcta alimentación es la llave para una buena salud y esto significa también salud sexual.
A pesar de que las bases fisiológicas de la respuesta sexual en hombres y mujeres son similares, existen algunas diferencias que exigen ingredientes naturales que de forma específica supongan un apoyo nutricional para la sexualidad.
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