EQUINÁCEA.
Las dos especies más usadas son la Echinacea angustifolia y la Echinaces purpurea.
En una investigación reciente se ha demostrado que los extractos de equinácea poseen propiedades inmunoestimulantes destacables.
La equinácea aumenta la producción y la actividad de los leucocitos, destruyendo invasores como los virus y las bacterias perjudiciales. Exta extraordinaria hierba también aumenta la migración de los leucocitos a las áreas de infección aguda, acelerando así los procesos de recuparación y curación.
La equinácea también aumenta la producción de interferón. En interferón es un compuesto producido por el cuerpo que estimula la síntesis de proteínas que bloquean la infección vírica.
Además, la equinácea previene de forma natural la propagación de los virus para diseminarse con mayor velocidad por los tejidos corporales.
Indicaciones:
- Infecciones víricas (refriados, gripe, herpes, …).
- Infecciones bacterianas.
- Infecciones por Candida Albicans u otros hongos.
- Artritis y otros problemas inflamatorios.
- Eccema, acné y otras enfermedades de la piel producidas por bacterias y relacionadas con procesos inflamatorios.
- Cicatrizante de heridas.
No debe tomarse durante el ambarazo, la lactancia, en enfermedades autoinmunes ni hepatopatías.
Curiosidad:
La Echinacea es una hierba popular originaria de la región del oeste medio de Norteamérica. Las tribus indias de Nebraska la utilizaron como antiséptico y analgésico y los Sioux la utilizaron como un remedio contra la mordedura de serpiente. En 1885 se introdujo en la medicina Americana como un depurativo de la sangre.
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